Para proteger nuestros dispositivos tenemos muchas opciones: cases, láminas de vidrio templado, sleeves, maletines y mochilas, pero ¿qué hay sobre los cables? ¿Acaso no son también importantes? Y es que a todos nos ha pasado que, con el uso, hemos tenido que reemplazar el del cargador del iPhone, del iPad o de la Mac.

Y si bien no es que existan muchos accesorios para cuidar de los cables, sí podemos variar nuestros hábitos para lograr nos acompañen por más tiempo, y en este artículo quiero compartir 3 tips que te ayudarán a hacerlo.


Ten cuidado cómo los guardas.

Aunque muchos lo tomen a la ligera, una de las claves para extender la vida útil de los cables es guardarlos en nuestra mochila, cartera o maletín de forma correcta.

Sé que a veces no tenemos tiempo, debemos salir apurados para llegar a una reunión, a clases o a un evento, y lo primero que hacemos es guardar el cable junto con el resto de nuestras cosas, incluso sin doblarlo para que no se enrede.

Pero lo cierto es que un cable suelto no solo está expuesto a enredarse entre sí o con otros objetos, sino que también puede doblarse y dañar sus componentes internos, golpearse dentro de la mochila, y hasta sufrir cortes si es que es presionado contra alguna superficie con filo.

Lo más recomendable es guardar nuestros cables en un bolsillo aparte, y en la medida de lo posible, doblarlos suavemente para que no se enreden ni se extiendan. Hacerlo nos tomará pocos segundos, pero alargará la vida del cable hasta por varios años.

De hecho, mochilas y maletines de marcas como Thule o Victorinox cuentan con compartimentos especiales, los cuales separan los cables y les ofrecen un espacio seguro. Por ejemplo, los bolsillos Safe Zone de Thule, nos ayudan a cuidar de los accesorios más delicados.


No los dobles de forma tan compacta

Ubicarlos en bolsillos o zonas específicas dentro de nuestro maletín, cartera o mochila es un buen paso para asegurar su cuidado, pero también tenemos que tener en cuenta cómo los doblamos.

Muchas personas piensan que debemos hacer un círculo con el cable y darle varias vueltas hasta que mantenga esa forma. No parece una mala idea, pero lo cierto es que, si dejamos que el cable quede muy tenso, los componentes internos pueden sufrir daños con el tiempo.

Así que la próxima vez que los dobles dale al cable un poco más de espacio para moverse. No está del todo mal que uses la técnica del círculo, pero la idea es que no quede tan compacto ni tenso.


No uses tu iPhone o iPad mientras lo cargas

Cuando cargamos nuestros dispositivos generamos calor, y este también se produce en los cables, lo que hace que el material biodegradable de los de Apple pueda deteriorarse aceleradamente.

Además, no mantener los cables conectados una vez que la batería del iPad y del iPhone fue cargada alargará la autonomía de estos.

Por otro lado, tampoco es bueno usar nuestros dispositivos mientras están conectados, y es que al movernos podemos hacer que se doblen, se tensen y con el tiempo se rompan a los extremos.

Lo mejor que podemos hacer es desconectarlos y volverlos a conectar una vez ya no los necesitemos, siempre y cuando queramos que la batería siga cargándose. Así nuestras baterías y nuestros cables nos acompañarán por más tiempo.