Siempre lo hemos dicho: la versión de Office 365 para Mac no tiene nada que envidiarle a la versión de PC. Y es que no solo cuenta con las aplicaciones más conocidas de este paquete: Word, PowerPoint, Excel y Outlook; sino que también posee todas las funciones que necesitas para la oficina, la universidad o para el hogar.

Es por eso que utilizar Office 365 en la Mac es una muy buena idea, ya que se adapta muy bien al sistema operativo de escritorio de Apple; y además, nos ofrece todos los beneficios de la nube de OneDrive, la nube de Microsoft, que podremos aprovechar para compartir documentos entre nuestros dispositivos, colaborar con otras personas o simplemente guardarlos con toda tranquilidad.

¿Eres uno de los que ya disfruta de Office 365 en tu Mac? Entonces, atento. En este artículo compartiré contigo algunos tips que puedes tener en cuenta para que le saques más provecho a este paquete de aplicaciones.


No pierdas ningún archivo, jamás.

Comencemos con algo muy simple, pero no por eso poco útil. Al contrario, estoy segura que este tip te va a salvar la vida más de una vez.

Se trata de la función autoguardado que incluye Office 365 para Mac. Está presente en todas las aplicaciones del paquete, y para aprovecharla solo tienes que asegurarte que se encuentre activada desde la barra superior izquierda de la ventana.

Lo único que debes tener en cuenta para que funcione el autoguardado, es que el documento en el que estás trabajando esté guardado en OneDrive. Asegurarte de eso también es sencillo. Solo dale click a “Archivo”, luego a “Guardar una copia…” y seleccionar OneDrive.

De esta forma, no importa lo que pase, así se vaya la luz o te quedas sin batería, siempre contarás con un respaldo en la nube de los cambios que hiciste en el documento.


Regresa en el tiempo con “Historial de versiones”.

Activar la función “Autoguardado” trae una ventaja adicional: la posibilidad de poder revisar y recuperar nuestro archivo según los cambios que hemos hecho en él.

Es decir que, si se borró algo que no nos dimos cuenta, por ejemplo, podremos navegar sin problema en el pasado hasta encontrar la información que necesitamos.

¿Cómo hacerlo? ¡Fácil! Una vez activada la función “autoguardado”, solo tendremos que darle click al nombre del documento, en la parte superior media de la pantalla. Aparecerá una interfaz desde la que podremos abrir la lista de modificaciones que realizamos, y así, recuperar nuestro archivo desde el punto que queramos.


Comparte tus documentos sin abrir otra aplicación.

Antes, para enviar un archivo de Word, Excel o PowerPoint teníamos que guardarlo en nuestra Mac, abrir cualquier aplicación de mail o un navegador, crear el correo, buscar el documento y añadirlo antes de enviar. Nada fuera del otro mundo, en realidad. Pero con Office 365 para Mac, este proceso resulta mucho más sencillo.

Para enviar cualquier documento, lo único que tienes que hacer es presionar el botón “Compartir” que se encuentra en la zona superior derecha de la ventana, y elegir alguno de los contactos que ya tienes incluidos en la lista que aparecerá, o en todo caso, escribir el correo electrónico de la persona que quieres que lo reciba, y listo.

Antes de presionar “enviar”, puedes decidir si quieres que esta persona pueda ver el documento, o tenga capacidad de editarlo.